Logística detrás de la vacuna

Por: Juan Diego Cano García, director de asuntos legales de Analdex

Requerimos una legislación ágil que permita el ingreso de los bienes sin trabas, pues el tiempo y la conservación serán indispensables para la entrega del producto. Sin duda, necesitaremos del comercio internacional y las cadenas globales de valor para superar esta crisis.

“Recuerden, recuerden el 5 de noviembre. conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación”

Una rima inglesa que rememora a Guy Fawkes y los hechos ocurridos en la noche de 1605. Personaje que luego sería la fuente de inspiración de la novela gráfica V for Vendetta escrita por Alan Moore. Cuatrocientos años después, recordaremos durante nuestras vidas otra fecha, se trata del 17 de noviembre de 2019: el primer caso del Covid-19 en el mundo.

Un año después del paciente cero, la comunidad científica continúa en la búsqueda de una cura a la pandemia que registra más de un millón de decesos y 55 millones de infectados. En la carrera por la vacuna se encuentran en desarrollo cerca de 200 proyectos, de los cuales diez están en fase 3. Nuevamente en noviembre, ahora del 2020, llegan buenas noticias: Pzer y Moderna anuncian los resultados de sus análisis preliminares sobre el 90% de efectividad.

Un hito histórico, teniendo en cuenta que la vacuna del ébola tardó cinco años, la más rápida para entonces, y que ahora emplean plataformas con tecnología de última generación. Todo parece indicar que los pronósticos realizados por la Organización Mundial de la Salud en marzo de este año podrían cumplirse: tener una vacuna en 18 meses, que sería a mediados de 2021.

Pese a los grandes avances realizados en tan corto tiempo, todavía queda un largo camino por recorrer. El descubrimiento, la producción y por último la distribución, son de manera general las fases para que la vacuna llegue a todas las partes del mundo. Estamos frente al reto logístico más grande de los últimos tiempos que requiere la coordinación de todos los actores de la cadena, incluidas las autoridades de control.

Durante los primeros meses de aislamiento en Colombia nos enfrentamos a todos los desafíos posibles en materia de aduanas, comercio exterior y logística. Imposibilidad de cumplir con los tiempos de entrega, personal limitado, desabastecimiento de materias primas y modificaciones normativas constantes, fueron algunos retos que sobrellevamos en medio de la emergencia sanitaria.

También fueron muchas las empresas que importaron o exportaron por primera vez ante la oportunidad de negocio de comercializar bienes, con ocasión de la pandemia o simplemente para proveer a sus empleados y familiares. Otras medidas como la digitalización de documentos por parte de la aduana y el trabajo remoto, deberían mantenerse en la nueva normalidad para evitar nuevos rebrotes. Todo esto nos ha servido para prepararnos ante la eventual llegada de la vacuna.

Descubrimiento

Por ahora las noticias de la vacuna son alentadoras, aunque solo se traten de análisis preliminares. Basta con googlear “vacuna covid-19” para estar actualizados, eso sí, hay que tener cuidado con las fake news y el clickbait tan famosos hoy en día. Este artículo no pretende profundizar sobre el trabajo de las farmacéuticas realizado hasta el momento, pero sí es importante resaltar dos elementos que serán determinantes en la logística.

El primero es la conservación. Mientras que algunas vacunas requieren un almacenamiento de hasta -8 grados celcius, otras necesitan un tratamiento ultrafrío que alcanza los -80º. Si bien las dos representan un reto para la logística colombiana para preservar la cadena de frío, el segundo caso es un obstáculo mayor. A manera de ejemplo, un contenedor refrigerado o reefer alcanza temperaturas de -20º y algunos especiales superfríos de hasta -60º, insuficientes para las actuales exigencias. Esto supondría que el producto debe contar además con un embalaje activo para preservarlo. Además, todavía no se conocen todas las medidas necesarias para su transporte, pues sería la primera vez que se elabora una vacuna a partir de tecnología del ARN mensajero.

En segundo lugar, es preciso establecer el número de dosis administradas a los pacientes. Pfizer ha informado que serán necesarias dos dosis de inyección con tres semanas de intervalo, lo que podría significar una mayor cantidad de importaciones. Todavía es temprano para ajustar la logística, pero desde su hallazgo podemos anticipar los grandes retos que supone la exportación.

Producción

Descubierta la vacuna continúa la etapa de fabricación masiva. Aquí participan tres actores importantes: la farmacéutica que patenta la invención, los terceros laboratorios que manufacturan y los proveedores de insumos. Los grandes centros de producción globales se ubican en regiones industrializadas de Europa, India y Norteamérica. Por nuestra parte, en Latinoamérica contamos con infraestructura lo suficientemente robusta en Argentina, Brasil y México. Si bien los laboratorios colombianos se encuentran adecuando sus plantas para realizar la manufactura, por ahora, dependemos del comercio exterior para la importación de los medicamentos.

Un asunto de mayor importancia será la reorganización de las cadenas globales de valor alrededor de la vacuna. Pensemos por un instante en los primeros meses de la pandemia. Los países enfocaron todos sus esfuerzos en el aprovisionamiento de bienes indispensables para afrontar el coronavirus, como tapabocas, desinfectantes, ventiladores, elementos de protección personal, entre otros. De acuerdo con la Organización Mundial del Comercio, más de 90 estados implementaron medidas para levantar obstáculos al ingreso de bienes o evitar la fuga de los mismos a través de restricciones a las exportaciones.

Ahora, nos preguntamos ¿podría presentarse un desabastecimiento de los insumos? Solo una compañía anunció que producirá 1.2 millones de dosis para el próximo año ¿qué ocurrirá si el insumo es utilizado en la fabricación de otros medicamentos? ¿tendrá prioridad la vacuna?. Estas son algunas preguntas que demandarán la cooperación internacional de las compañías, como ocurrió con el Ventilator Challenge UK. Una alianza público-privada para la fabricación intensiva de ventiladores en el Reino Unido.

Distribución

Vistos los retos anteriores resumidos en condiciones de almacenamiento, cantidad de dosis, capacidad y ubicación de los centros de producción, pasamos al punto más crítico: la distribución internacional. Son varios los desafíos que supone este último eslabón desde varios aspectos.

El primero, se debe garantizar la distribución ecuánime de la vacuna. De las 1.2 millones de dosis mencionadas anteriormente, Canadá Estados Unidos, Japón y la Unión Europea ya han negociado sus partes. ¿Cuándo llegará a los países de África o Suramérica? Particularmente, los latinos son viajeros frecuentes a Estados Unidos o Europa, lo que supone un riesgo de rebrote si la vacuna no se distribuye eficazmente, o por el otro lado, se podrían implementar medidas de cuarentena en perjuicio del turismo.

De otro lado, resulta apenas lógico que la comercialización se realice rápidamente en los países previamente comentados, pues cuentan con la infraestructura logística multimodal que así lo permite. Por nuestra parte, las cosas tienden a complicarse mucho más.

Las vacunas ingresarían al país por vía aérea o marítima únicamente. Probablemente, las primeras importaciones se realizarán por modo aéreo a través de los principales aeropuertos del país. Sin embargo, difícilmente se podrá mantener bajo esta figura por los costos que representa y la capacidad de carga. Así las cosas, la mayor parte del proceso logístico se surtirá en los puertos, sin embargo, no todos cuentan con la infraestructura necesaria para manipular y conservar el valioso bien.

Además, son pocos los reefers actualmente en el mercado, esto obligaría a importar muchos más, lo que nos lleva a las siguientes preguntas ¿se abrirá una nueva oportunidad de negocio para utilizar la logística de reversa? O por el contrario ¿exportaremos contenedores vacíos?

Por último, se realizaría la distribución al interior del país, bien sea por los aeropuertos o carretera para finalmente llegar a lo que se conoce como la logística de última milla. Este último tramo de entrega, en un escenario sin pandemia, ha sido objeto de discusión por los logísticos desde hace décadas y es uno de los mayores problemas del país.

El desafío se encuentra en llevar la vacuna a todos los rincones y que los hospitales cuenten, a su vez, con los implementos necesarios para su conservación.

Reflexiones finales

El descubrimiento de la vacuna del covid-19 será el primer paso para la erradicación de la pandemia. Debemos afrontar de manera articulada entre las entidades públicas y privadas las acciones que nos lleven a superar los retos logísticos que supone la distribución al interior del país.

Estamos a tiempo para realizar los ajustes que sean necesarios en infraestructura, transporte y conservación. También requerimos una legislación ágil que permita el ingreso de los bienes sin trabas, pues el tiempo y la conservación serán indispensables para la entrega del producto.

Sin duda, necesitaremos del comercio internacional y las cadenas globales de valor para superar esta crisis. Debemos unirnos para alcanzar un mismo fin, que es proteger la salud de todos los habitantes del planeta, pues como señala la iniciativa COVAX “nadie estará salvo a menos que todo el mundo lo esté”. Un agradecimiento especial a Ricardo Prada por sus aportes en el escrito.