Un país más atractivo para invertir

Autor: Laura Valdivieso Jimenez

Viceministra de Comercio Exterior

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

La senda por la que el país caminaba para lograr que más empresas extranjeras llegaran a invertir o para que las que están reinviertan sus capitales, tomó una pequeña desviación con la llegada del Covid, que nos llevó a acelerar la agenda, sin perder de vista el objetivo final.
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Nuestro propósito y la meta siguen siendo los mismos: atraer más capitales extranjeros de eciencia, que no sólo se traduzcan en más empleos, más transferencia de conocimiento y más innovación, sino en palanca para lograr más exportaciones. La meta para el 2022 es lograr atraer inversión
por US$ 11.500 millones hacia sectores no minero-energéticos.

El Plan de Reactivación de la Economía post pandemia, que busca entre otros, mantener y crear empleo, incluye la atracción de inversión de eciencia como uno de sus ejes. Por esto, y de la mano con ProColombia y otras entidades, trabajamos para robustecer las herramientas de atracción, facilitación y retención de inversión.

Esta estrategia se fundamenta en 4 ejes: i) herramientas para facilitar la llegada de inversionistas; ii) medidas de política e incentivos para crear oportunidades de inversión; iii) acciones regionales y sectoriales y iv) relocalización.

Como parte del primer eje, se contemplan elementos como la Ventanilla Única del Inversionista que operará como un punto de contacto institucional donde encontrará la información necesaria para la mejor toma de sus decisiones de inversión, y a través de la cual podrá adelantar trámites o procesos indispensables para su establecimiento en Colombia.

Igualmente, está la estrategia de Tapete Rojo, que suma mecanismos de diplomacia comercial para apoyar a los inversionistas a través de una Red de Puntos de Contacto de alto nivel en las entidades que otorgan autorizaciones para que sus inversiones operen en el país.

Finalmente, reforzamos las instancias institucionales para discutir las herramientas de política de inversión y abordar posibles barreras de manera puntual con los inversionistas, en el marco del Comité de Facilitación a las Inversiones- Sifai.

En el segundo eje se encuentra un instrumento muy importante creado con la Ley de Crecimiento Económico y reglamentado en agosto, es mega-inversiones. Este régimen otorga benecios tributarios a las compañías que
inviertan, en 5 años, US$282 millones o más en propiedades, plantas y/o equipos y que al mismo tiempo, producto de esa inversión, creen 400 empleos directos, o 250 si se trata del sector de tecnología. Si la inversión proviene del sector aeronáutico, el monto mínimo para invertir es de US$18,8 millones.

Estas son las condiciones para que un inversionista acceda a beneficios como una tarifa del impuesto de renta del 27%, más baja que la que se aplica en el país para el año gravable 2019 que es del 33%; a la exención de la renta presuntiva y del impuesto al patrimonio o del que se cree posteriormente; a depreciar los activos fijos en un periodo mínimo de 2 años, sin importar la vida útil de los mismos; y a que las utilidades que distribuyan las sociedades no estén sometidas al impuesto a dividendos. Cabe destacar además, que estos benecios podrán mantenerse hasta
por 20 años, si se celebra un contrato de estabilidad tributaria con la DIAN.

Contamos con el mecanismo de Plan Vallejo, que hemos denominado ‘Exprés’, modernizado y que busca fomentar las exportaciones de bienes y servicios, buscando dar repuesta a los perjuicios que los sectores han sufrido por el Covid. Para ello se buscará simplificar el proceso, agilizar su
aprobación y flexibilizar los compromisos de exportación. Un elemento fundamental es el fortalecimiento del comercio electrónico. Contamos con el Conpes, que está en proceso de aprobación, y que contempla eliminar las
principales barreras asociadas al e-commerce como fomento del uso de nuevas tecnologías por parte de los empresarios; el fortalecimiento de la confianza por parte de los consumidores electrónicos; el desarrollo del entorno logístico requerido y otras barreras regulatorias. Además, trabajamos en regulación de pasarelas de pago y promoción en zonas francas 4.0.

Como parte del tercer eje están las acciones sectoriales o regionales dentro de las que tenemos el programa Proastilleros, que busca racionalizar y simplificar los trámites para que esta industria pueda importar insumos y materias primas con cero arancel. Igualmente, la factura electrónica como medio de pago, lo que dinamizará los negocios. Y la reglamentación de los Proyectos Turísticos Especiales, que se desarrollen en regiones del país con características particulares en términos de ubicación geográfica, valores
culturales, ambientales y sociales, así como la posibilidad de conectividad.

Finalmente, el cuarto eje, que se enfoca en la relocalización de empresas en el país. Con la guerra comercial entre China y Estados Unidos, empresas ubicadas en el mercado asiático comenzaron a buscar alternativas para reubicarse y evitar los sobrecostos del castigo comercial. Con la pandemia, este proceso se aceleró y hoy las compañías buscan estar más cerca a los consumidores. A medida que las empresas internacionales diversifican sus cadenas regionales, nuestro país se consolida como un destino ideal de ‘nearshoring’.

Y esto se presenta como una oportunidad para promover a Colombia como el destino óptimo para que empresas multinacionales establezcan su operación aquí y regionalicen sus cadenas de suministro. Las regiones juegan un papel fundamental en esta política y estamos trabajando con ellas para que exploten al máximo su potencial de atracción y preservación de la inversión.

Queremos que Colombia sea uno de los destinos preferidos de los inversionistas instalados en otras latitudes. Este es un gran reto, pues implica competir no solo con los países de la región, sino con otros del Sudeste Asiático, que además de contar con la cercanía para reubicarse, también quieren ofrecer las mejores condiciones a los inversionistas.

Con la combinación de estos instrumentos, contribuimos en la construcción del país que los empresarios extranjeros buscan para establecerse y el que nos permitirá impulsar el crecimiento económico.