El país sigue comprando más de lo que vende

La dura caída de las ventas externas y el aumento de las importaciones del país formaron una tormenta perfecta que derivó en que el déficit comercial creciera 72 % entre enero y agosto, en comparación con el mismo lapso de 2018.

En cifras, se trata de un desbalance de 6.899 millones de dólares por cuenta de despachos que totalizan 26.812 millones de dólares, por debajo de los 33.711 millones de dólares que sumaron las compras a otros países.

Y la razón más grande para la suma que totalizó este último grupo, es un incremento año contra año de las adquisiciones de combustible y productos de industrias extractivas.

Dicho ítem creció 33,5 % (3.780 millones de dólares), influenciado, entre otros factores, porque la cantidad de petróleo adquirido desde otros territorios aumentó 45,5 %, y si se habla específicamente de agosto lo hizo en 100 %.

Explicando esta considerable alza, Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), dijo que “generalmente adquirimos gasolina, aunque en algunos casos solemos importar petróleo para Reficar”, añadiendo que “dependiendo de la refinación que hagamos, se necesita compensar eso con importaciones”, lo que daría el indicio de lo que viene sucediendo a lo largo del lapso evaluado con el comportamiento del crudo.

Compras de manufacturas

Otro de los renglones en donde se importó más, es el de los productos manufactureros; 26.835 millones de dólares exactamente (subió 3,7 %).

De otro lado, las adquisiciones de bienes agropecuarios, alimentos y bebidas se elevaron 1 %, es decir, a 3.619,4 millones de dólares. Cabe destacar que uno de los bienes de este capítulo, el azúcar, se importó 192 % más entre enero y agosto de este año, que en los primeros ocho meses de 2018.

Explicaciones

“Estamos en un proceso que se llama reprimarización (concentración en materias primas); tenemos problemas de competitividad, valor agregado y el de la devaluación”, dice Giovanni Reyes, profesor de la Universidad del Rosario, y agrega que cada vez se hace más costoso importar y necesario hacer estas compras al exterior para poder exportar.

Por su parte, Ignacio Franco, experto en comercio exterior, manifiesta que el país “no ha aprovechado lo suficiente las oportunidades que ofrece la guerra comercial, sobre todo para vender bienes a China”. Y añade que Colombia, al ser una economía pequeña, “sigue la tendencia mundial de desaceleración”.

Los expertos coinciden en la falta de competitividad como uno de los grandes problemas. Díaz menciona que ya se está avanzando de forma integral la digitalización de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), con lo que se mejoraría en logística, pues la entidad aduanera se encuentra a punto de abrir una licitación para poner en marcha este tema.

Fuente: El Colombiano