La OMC mejora las previsiones para 2017 al repuntar con fuerza el comercio

Héctor Barrios

Jose Luis Mojica

Dirección de Asuntos Económicos

La Organización Mundial del Comercio (OMC) modificó la estimación del crecimiento del comercio mundial para 2017, elevándola de 2,4% a 3,6% a raíz del repunte de los flujos comerciales en Asia y la recuperación de la demanda de importaciones en América del Norte que situó en el primer semestre de 2017 un aumento del 4,2% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, la previsión podría situarse entre el 3,2% y el 3,9% por los riesgos asociados a la posibilidad de adopción de medidas restrictivas del comercio, el preocupante aumento de las tensiones geopolíticas mundiales y el impacto económico de los desastres naturales recientemente vistos.

Frente al crecimiento dinámico en Asia se explica, entre otras cosas, a que en la primera mitad de 2017 la demanda de China se vio impulsada por un sólido crecimiento del sector industrial siendo del 6,4%, en términos reales en lo corrido del año, y un crecimiento aún mayor del sector de los servicios al ser del 7,7%. Las condiciones financieras en Asia también mejoraron con respecto al primer trimestre de 2016, que fue muy inestable, lo que contribuyó a reforzar la confianza inversionista y consumidora.

Desde luego, la recuperación parcial de los precios del petróleo en lo corrido del 2017 parece haber ayudado las inversiones estadounidenses, cuyo crecimiento, fracturado en el 2016, ha repuntado en el primer semestre de este año. Todo ello contribuyó a un incremento en la demanda interna estadounidense de productos (consumo e importaciones).

No obstante, no es probable que lo observado se mantenga el próximo año por razones como que el crecimiento del comercio en 2018 no se medirá con respecto a un año de referencia débil, se prevé que los países desarrollados endurezcan su política monetaria por la actuación de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, y es probable que China contenga la expansión fiscal y las facilidades de crédito, para evitar un sobrecalentamiento de la economía. Todos estos factores deberían contribuir a una moderación del crecimiento económico en 2018, que se situaría en torno al 3,2%, con rango entre el 1,4% y 4,4%.

De acuerdo con lo anterior, la relación entre el crecimiento del volumen del comercio mundial de mercancías y el crecimiento del PIB real mundial pasará a ubicarse en un valor de 1,3 para el 2017 por el repunte del comercio aun sobre el PIB mundial, resultado que difiere del de 2016 donde la relación fue del 0,6 tras el fuerte declive del comercio mundial.

La OMC destaca el crecimiento de las exportaciones e importaciones impulsadas especialmente por las regiones desarrolladas del mundo comparando el primer semestre del año pasado, sin embargo, esta conclusión no aplica para Sur América donde ambos flujos permanecieron casi estáticos. Por lo que sus previsiones sobre el Cono Sur aún permanecen un poco congeladas después de débil y lento crecimiento del comercio y del PIB hasta ahora registrado.

Índice de volumen exportaciones e importaciones de mercancías por región

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Derivando sobre la información recopilada por la OMC las implicaciones para Colombia, el entorno de Latinoamérica sigue siendo débil por lo que la dinámica comercial en estos países es lenta.

Así como registran los recientes datos de exportaciones e importaciones del país, ambas variables crecen con una recuperación muy importante frente a lo que se registró el año pasado, para el cual el mercado y la demanda de Estados Unidos y China no es para nada insignificante desatándose dentro de nuestras cifras. El cambio más importante se da por el hecho que estamos abandonando el eje de la economía centrada en los productos minero-energéticos y ahora el impulso exportador se mueve sobre los productos agroindustriales, dirigiendo recursos y demás inversión sobre estos sectores que poco a poco liberan un mejor ambiente para los negocios y el consumo.

La OMC para América del Sur y el Caribe fijó sus previsiones a las exportaciones en 0,5 y 1,3 para 2017 y 2018 respectivamente, las importaciones en 1,1 y 2,4, y el crecimiento del PIB real de 0,9 en el 2017 y 1,8 para el 2018.

Así las cosas, luego de tocar fondo tras la crisis afrontada especialmente en Sur América, los crecimientos en estas variables económicas serán positivos apoyando el nuevo entorno favorable en esa zona, donde Colombia ha observado por ejemplo una recuperación de su comercio exterior. El entorno comercial de los principales socios comerciales desarrollados es mejor en el mediano plazo, aunque en la región todavía se observa un rezago, lo que puede complicar el avance rápido de iniciativas de integración.