El modelo de zonas francas es universalmente aplicado y no es un tema exclusivo de Colombia, como a veces se da a entender por algunos críticos del régimen. En el mundo pueden existir cerca de 2.500 de ellas de toda clase; son tan distintos los beneficios que no es fácil hacer un comparativo de las existentes en américa latina, así lo señala un estudio de la CEPAL de marzo de 2009 sobre inversión, incentivos fiscales y gastos tributarios.
En ese sentido es importante señalar: Colombia dentro del contexto latinoamericano no se encuentra a la cabeza de quien otorga mayores beneficios a las empresas localizadas o calificadas como zona franca, pero tampoco esta al final de la lista.
Las ZFPE son de creacion reciente en nuestro país, con la expedición de la ley 1004/05 se dió apertura a este nuevo modelo, permitiendo que una sola empresa se pudiera localizar en cualquier parte del territorio nacional y en consecuencia aplicar los beneficios tributarios, aduaneros y de comercio exterior por ser calificada como zona franca.
En la actualidad existen ZFPE de bienes, servicios, salud, puertos y agroindustriales, muchas de ellas en proceso de su consolidación, pues estan implementando su plan maestro de inversión y de generación de empleo. Por supuesto que es fácil decir que todos los calificados como zona franca han sido ganadores, no solo por el tratamiento diferenciado en renta, pues el concepto es mucho mas que eso: competitividad, eficiencias logísticas, aprovechamiento de los TLCs, economías de escala, trámites, etc.
Pero no solo han ganado los empresarios e inversionistas, también el país, las regiones, los departamentos y los municipios, recordemos que se trata de nuevas empresas, nuevas inversiones; el buen crecimiento de la economía también tiene que ver con el aporte que ya hacen las empresas calificadas en el régimen franco: procesos industriales competitivos, innovación tecnológica, generación de economías de escala, fortalecimiento empresarial en las regiones, etc. son algunos de los importantes aspectos de este instrumento de promoción al comercio exterior.
En la actualidad se ha planteado dejar solo jugadores en las ZFPE, si se encuentran en el ámbito de servicios y salud, sin embargo se puede evidenciar que otros sectores como por ejemplo: el agroindustrial, se pueden apalancar de manera exitosa con el modelo, tratando de buscar eficiencias como las señaladas anteriormente. Es claro que el mundo esta demandando alimentos y que Colombia tiene un gran potencial en este sector, entonces como no mantener este instrumento y llevarlo a las regiones donde el país lo necesita: para generar empleo, para mejorar la calidad de vida, para tecnificar el campo, etc.
Recordemos que las zonas francas dejaron de ser instrumentos de promoción a las exportaciones. Cuando la legislación colombiana se ajusto con la ley 1004/05 a los lineamientos de la Organización Mundial de Comercio – OMC, se convirtieron en mecanismos de atracción de inversión, generación de empleo y polo de desarrollo de las regiones. No es solo de impuesto de renta de lo que se trata, Colombia tiene que tener condiciones similares a la de sus vecinos, definitivamente las ZFPE deben continuar.
Ningun sector debiera ser excluido de ser ZFPE en nuestro país, pues seguramente un vecino latinoamericano o de cualquier lugar del mundo y utilizando el instrumento del regimen franco, puede ser nuestro competidor.
Son varios los aspectos y todos de gran importancia, los que se evaluan antes de calificarse en el regimen franco, en ese sentido deberia ser tarea del Gobierno ayudar a consolidar el instrumento de las ZFPE antes que pensar en su desmonte gradual, aun es prematuro evaluar si el modelo ha o no servido al país.
Diego Rengifo Garcia
Vicepresidente Tecnico
ANALDEX