Nueva regulación aduanera para facilitar el comercio exterior y brindar seguridad jurídica

A partir de marzo todo usuario puede realizar sus operaciones sin acudir a una agencia de aduanas, reduciendo costos y tiempos en sus procedimientos.

El 20 de febrero el Gobierno Nacional firmó el Decreto 349, el cual se constituye en herramienta esencial para la facilitación del comercio exterior en el país, por cuanto reduce los trámites y tiempos, así como también avanza en el tema sancionatorio.

La nueva disposición castiga de forma drástica a quienes cometen infracciones asociadas a delitos y fraude aduanero, al tiempo que posibilita que los errores formales sean subsanables y no impliquen
necesariamente una sanción, lo que hace más claro y equitativo el régimen sancionatorio.

Esta regulación es el resultado de un trabajo cuidadoso y de concertación y diálogo entre el  Gobierno Nacional y los gremios del país, orientado a facilitar las operaciones de comercio exterior y a lograr un equilibrio entre las infracciones y las sanciones aplicables en los procedimientos
aduaneros.

Este proceso, que comenzó hace varios años, se materializó con el Decreto 390 de 2016, que tuvo
como objetivo actualizar la norma aduanera a los estándares y mejores prácticas internacionales en materia de facilitación y control en las operaciones de comercio, y se complementa y fortalece con el Decreto 349. Este otorga mayor seguridad jurídica y ajusta procedimientos que hacen posibles las nuevas  operaciones aduaneras que demanda hoy el comercio global.

Esta reglamentación permite a la aduana colombiana simplificar procedimientos y agilizar trámites a través de la sistematización de las operaciones con los nuevos Servicios Informáticos Electrónicos
aduaneros de la DIAN que iniciarán su funcionamiento en julio de este año con el proceso de importación; el resto de los servicios aduaneros entrarán paulatinamente en los próximos meses.

Cambio en el régimen sancionatorio. Uno de los cambios fundamentales de la Nueva Reglamentación Aduanera en el país se produce en el tema sancionatorio. En el futuro, no serán objeto de sanción los usuarios por errores formales.

Con la normatividad anterior, por ejemplo, cualquier error en la cantidad declarada, por pequeño que fuera, daba como resultado la aprehensión de la mercancía y el usuario se exponía a sanciones hasta por el 20% del valor de la misma; mientras que ahora se hace un análisis integral, el cual permite adelantar correcciones sin lugar a sanciones.

A partir de ahora, se diferencian las infracciones sustanciales, como aquellas que afectan el fisco y la seguridad nacional, de las formales, como errores menores en los documentos, y con ese lineamiento se disminuyen los montos de las sanciones, generando un mayor equilibrio en la
aplicación del régimen sancionatorio. Adicionalmente, se disminuyeron los montos de las sanciones actuales, en armonía con el equilibrio buscado en el decreto 390 de 2016.

Sistematización de la Aduana. Los usuarios de comercio exterior contarán con un servicio  informático ágil, robusto y confiable que responda integralmente a las necesidades de la operación
aduanera.

Más confianza en los operadores de comercio exterior. Con esta nueva normatividad, los Operadores Económicos Autorizados (OEA) y los operadores de comercio exterior, como
transportadores, depósitos, puertos, agentes de aduana, agentes de carga internacional, que tengan la condición de usuario de confianza tendrán beneficios y tratamientos preferenciales, los
cuales les ayudarán en las operaciones de menor costo y en reducción de tiempos.

Aquellos con las autorizaciones aprobadas, como es el caso de los OEA, no tendrán exigencias adicionales, sino que podrán hacer sus operaciones sin requisitos agregados, y la DIAN concentrará sus acciones de control, principalmente en aquellas operaciones que impliquen mayor riesgo de fraude o contrabando técnico.